La mayoría de las guías de CV te dicen qué agregar. Casi ninguna te dice qué sacar. Y en Chile eso importa, porque hay datos que siguen apareciendo en las plantillas de siempre —el RUT, el estado civil, la foto— que hoy no te ayudan a conseguir la entrevista y en algunos casos te exponen a que te descarten por razones que nada tienen que ver con tu trabajo.
Esta guía separa tres grupos: lo que nunca debe ir, lo que depende del caso, y lo que sí o sí tiene que estar. Al final hay una lista para revisar tu CV actual en cinco minutos.
Un reclutador en Chile revisa decenas de CVs por vacante y le dedica a cada uno unos pocos segundos en la primera pasada. Cada línea que ocupa espacio sin responder "¿esta persona sabe hacer el trabajo?" está compitiendo contra las líneas que sí lo responden.
Hay además una razón legal. El artículo 2 del Código del Trabajo considera actos de discriminación las distinciones basadas en motivos como raza, edad, estado civil, sindicación, religión, opinión política, nacionalidad u origen social, y establece que ningún empleador puede condicionar la contratación a esos criterios. La Ley 20.609 (conocida como Ley Zamudio) refuerza ese marco. En la práctica, cuando entregas esos datos sin que nadie te los pida, le estás dando a un proceso mal llevado la información justa para descartarte por algo que la ley dice que no debería pesar.
Y desde la entrada en vigencia de la Ley 21.719 de protección de datos personales, entregar información sensible que no es necesaria para el proceso tampoco tiene sentido desde el punto de vista de tu propia privacidad. Puedes leer más sobre esto en cómo se protegen tus datos personales.
Es el dato que más se repite en los CVs chilenos y el que menos sentido tiene en la etapa de postulación. Tu RUT es necesario para firmar un contrato, no para que alguien evalúe si calzas con el cargo.
Mientras tanto, tu CV circula por correos, se reenvía entre áreas, queda guardado en carpetas compartidas y se sube a portales. Tu RUT es la llave de acceso a trámites, consultas y verificaciones en Chile; no hay razón para repartirlo antes de tiempo. Si te seleccionan, te lo van a pedir por un canal formal.
No aporta nada sobre tu capacidad de hacer el trabajo y es exactamente uno de los criterios que el Código del Trabajo señala como discriminatorio. En la práctica, sigue usándose para hacer suposiciones —sobre disponibilidad, sobre viajes, sobre permanencia— especialmente en el caso de mujeres en edad fértil.
Sácalo. Si la disponibilidad para viajar o cambiarse de ciudad es relevante para el cargo, decláralo directamente: "Disponibilidad para trabajar en faena, sistema de turnos" dice lo que la empresa necesita saber, sin entregar nada más.
Mismo razonamiento, con más fuerza. No hay ningún cargo en el que saber cuántos hijos tienes ayude a evaluarte, y sí hay procesos donde ese dato se usa en contra, sobre todo de las postulantes.
El edadismo en el mercado laboral chileno es real y afecta en los dos extremos: a quienes tienen más de 50 se les presume menos adaptables, y a quienes tienen menos de 25 se les presume sin criterio.
Tu CV ya comunica tu trayectoria: las fechas de tus estudios y de tus trabajos dan una idea razonable de tu recorrido profesional, que es lo pertinente. La fecha exacta de nacimiento no agrega nada.
Poner tu calle y número en un documento que va a circular por correos y portales es entregar tu domicilio a desconocidos. No hace falta.
Lo que sí importa para el proceso es si vives cerca o si puedes llegar, y eso se dice con la comuna o la ciudad: "Maipú, Región Metropolitana" o "Concepción". Si postulas a otra región y estás dispuesto a mudarte, dilo explícitamente: "Disponibilidad para reubicarse en Antofagasta".
Si tienes autorización para trabajar en Chile, ese es el dato relevante, no de dónde vienes. Si tu situación migratoria podría generar dudas, resuélvelas de frente: "Residencia definitiva" o "Visa de trabajo vigente" responde la pregunta real del empleador sin abrir la puerta a un sesgo.
Ninguno de los tres debe estar. Son datos sensibles según la Ley 21.719 y criterios expresamente protegidos contra la discriminación. La única excepción razonable es si postulas a una vacante de inclusión laboral bajo la Ley 21.015 y quieres acogerte a ella: en ese caso es una decisión tuya, informada y deliberada, no un dato de relleno.
Dos problemas. Primero, estás publicando el número de otra persona sin que ella controle dónde termina. Segundo, ocupa espacio valioso en una etapa donde nadie las va a llamar todavía.
La fórmula estándar sigue sirviendo: "Referencias disponibles a solicitud". Cuando te las pidan, avisa a tus referentes antes de entregar sus datos.
Quien lo abre ya sabe qué es. Esa línea, centrada y en negrita arriba de todo, está gastando el espacio más valioso del documento. Ahí va tu nombre y el cargo al que postulas.
Esta es la pregunta que más se repite, y no tiene una respuesta única.
El argumento para sacarla: una foto activa sesgos sobre edad, género, origen y apariencia antes de que alguien lea una sola línea de tu experiencia. En países como Estados Unidos o Reino Unido está directamente desaconsejada por eso. Además, algunos sistemas ATS tienen problemas para procesar documentos con imágenes y pueden alterar la lectura del texto.
El argumento para dejarla: en Chile sigue siendo habitual, especialmente en cargos de atención a público, ventas presenciales y retail, donde la presentación personal es parte reconocida del trabajo. En esos rubros, un CV sin foto a veces se percibe como incompleto.
Mi recomendación práctica: si el aviso no la pide y el cargo no es de cara al público, no la pongas. Si decides incluirla, que sea una foto de tipo profesional —fondo neutro, buena luz, vestimenta acorde al rubro—, nunca una foto recortada de una celebración o una selfie.
En el CV, normalmente no. Poner una cifra fija te encasilla antes de que puedas mostrar tu valor: si apuntas alto te descartan por presupuesto, si apuntas bajo anclas la conversación en tu contra.
La excepción es cuando el aviso lo pide explícitamente. Muchas ofertas en Chile lo exigen y omitirlo puede costarte la postulación completa. En ese caso va en la carta de presentación o en el campo del formulario, no en el CV.
Después de sacar todo lo anterior, revisa que no falte nada de esto:
Abre tu CV actual y busca estas líneas. Cada una que borres es espacio que recuperas para lo que sí te consigue la entrevista.
| Dato | Qué hacer |
|---|---|
| RUT | Sacar |
| Estado civil | Sacar |
| Hijos | Sacar |
| Fecha de nacimiento / edad | Sacar |
| Dirección con calle y número | Reemplazar por comuna o ciudad |
| Nacionalidad | Sacar, o reemplazar por situación migratoria si aplica |
| Salud, religión, política | Sacar |
| Teléfonos de referencias | Reemplazar por "Referencias a solicitud" |
| Título "Curriculum Vitae" | Reemplazar por tu nombre y el cargo |
| Foto | Depende del rubro |
| Pretensiones de renta | Solo si el aviso lo pide, y fuera del CV |
Si sacaste todo lo de arriba, probablemente ganaste entre un cuarto y media página. Ese espacio rinde mucho más ocupado con:
Si quieres ver qué está sobrando y qué falta en tu CV actual sin hacerlo a mano, el diagnóstico de AITalnt lo revisa gratis y te dice qué corregir antes de postular.